Últimamente se habla mucho de los términos Molka o Spycam en Corea del Sur, o salen a la luz casos similares como NTH Room.

¿Qué es Molka?

Molka (몰카), abreviación de 몰래 카메라 (mollae camera) significa, literalmente, ‘cámara oculta‘ en coreano.

Diariamente se encuentran en Corea del Sur pequeñas cámaras en lugares como baños públicos, paredes de hoteles o cambiadores en tiendas de ropa, con el fin de espiar a las víctimas, en su mayoría mujeres (según la policía, formaban más del 80% de las víctimas desde 2012 hasta 2016, aunque la mayoría de ellas ni siquiera saben que han sido filmadas).

Se trata de cámaras de tamaño mínimo, con lentes de tan sólo un milímetro, por lo que pasan totalmente desapercibidas. Son miles los vídeos que se han encontrado, y aumentan cada vez más. El número de denuncias pasó de 1,100 en el año 2010 a 6,500 en 2017.

cámaras espía corea

¿Cómo afecta a la sociedad coreana?

En Corea del Sur la producción de pornografía es delito, por lo que los episodios de molka se multiplican rápidamente. La policía identificó a 5,363 culpables en el año 2017, a diferencia de los 1,354 que hubo en 2011.

Los culpables, la gran mayoría hombres, se enfrentan a cinco años de prisión o a multas de unos 8.000 euros, pero las estadísticas policiales muestran que tan sólo el 5,3% de ellos han ido a la cárcel. Además, en los pocos procesamientos que se llevan a cabo, las multas son bajas.

korea molka

¿Cuál es la reacción de Corea a los Molka o Spycam?

Es por ésto que el verano de 2018, cerca de 70,000 mujeres se unieron en lo que sería la manifestación por los derechos de la mujer más grande en la historia de Corea del Sur, a pesar de la ola de calor que azotaba la capital.

Las manifestantes pedían al gobierno sur-coreano el endurecimiento de los castigos, y el cierre de las páginas que difunden los vídeos.

molka spycam corea del sur

En Corea del Sur supone un problema que afecta a cientos de personas de manera diaria, y ha traspasado fronteras hasta tal punto que periódicos de todo el mundo han cubierto el tema.

Las mujeres sur-coreanas siguen luchando por su libertad, e instan a la policía a que refuercen el trabajo para acabar con la filmación secreta de una vez por todas.

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